Tenia 18 años y una cabellera negra esplendorosa que le caía a la cintura
un dia se la corto y esta fue mi queja.
TUS CABELLOS
Déjate crecer el pelo,
déjalo que crezca loco,
que quiero verlo caer
sobre tu espalda,
a raudales, cual si
fueran manantiales
de torturante placer,
que se riegan por tu cuerpo
para hacerte padecer.
No vuelvas a cometer el
crimen de cercenarlo,
¿no te acuerdas que mis
manos
en tus cabellos se
hundían
cuando mi alma se
escapaba
en agonías de dicha y tu
cuerpo tembloroso
lentamente se moría?
Déjate crecer el pelo,
quiero volver a tener
el ancla que hace
volver, a la realidad mi sino,
cuando míos tus
encantos,
me hacen perder el
sentido!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario